¿Quiénes somos?
Somos
un grupo de profesionales de la Universidad de Buenos Aires
dedicados a la comunicación social y especializados en
redes, cultura y tecnología. Desde 2001 y bajo la dirección
del licenciado Alejandro Piscitelli, estamos trabajando en el
tema "redes sociales", en un principio en el ámbito
académico para luego expandirnos al plano organizacional.
En el marco de la cátedra de Procesamiento de Datos de
la Carrera de Ciencias de la Comunicación, cuyo profesor
titular es Piscitelli, hemos conformado el Grupo de Estudios
Néticos (GEN), el cual ha desarrollado diversos trabajos
de investigación presentados en congresos nacionales
e internacionales así como también consultoría
aplicada desde el análisis de redes sociales.
A partir del nacimiento de GEN, nos encontramos con la necesidad
de propiciar un movimiento transdisciplinario que pudiese articular
nuevos conceptos para pensar fenómenos hipercomplejos
en la Sociedad de la Información tales como autoorganización,
cooperación, emergencia de nuevos actores sociales, inteligencia
colectiva y sabiduría de las multitudes, entre otros.
El desafío que hoy se nos presenta es asesorar de forma
óptima a las organizaciones (políticas, culturales/educativas,
empresariales, etc.) para que puedan mejorar su capacidad de
gestión en este contexto tan cambiante y complejo.
Por otra parte, este modo de pensar en red contribuye a analizar
fenómenos tan disímiles como epidemias de enfermedades,
modas, tendencias culturales, crisis financieras e innovación
organizativa.
En ese sentido, la Ciencia de las Redes Complejas propone un
nuevo modo de pensar el mundo y, al hacerlo, nos ayuda a ver
antiguos problemas bajo una nueva óptica (Watts, 2003).
Tal es así que paradigmas tales como la Complejidad (en
especial los postulados provenientes del Instituto de Santa
Fe, EE.UU.) la Tercera Cultura (que integra problemáticas
provenientes de las ciencias duras y las ciencias blandas),
las leyes de la potencia (power laws) o la Sistémica,
entre otros, han estado proporcionando innovadores paradigmas
desde donde problematizar la desigualdad informacional.
No cabe duda que la masiva presencia de los flujos globales
de la información ha disuelto el espacio separado y autónomo
necesario para la reflexión y la crítica. Esta
crítica debe tener en cuenta que la identidad, las prácticas
y las asociaciones se organizan hoy a través del medio.
La crítica de la sociedad debe ser crítica de
la información (Lash, 2005).
Es por ello que el nuevo escenario de las organizaciones y la
comunicación, no debe dejar de lado un análisis
nético (en red) con sus distintos alcances.